Y aprendí a no llorar donde hay espejos. Dios bien sabe que aprendí a cubrirme cuando llueve, a cortar, correr, mentir, ser breve. Aprendí a cerrar los ojos si no quiero ver y aprendí a escuchar sabiendo que no debo creer. Aprendí a morderme el labio para no gritar, a esconderme, a ahogarme, a hundirme.martes, 20 de abril de 2010
Y aprendí a no llorar donde hay espejos. Dios bien sabe que aprendí a cubrirme cuando llueve, a cortar, correr, mentir, ser breve. Aprendí a cerrar los ojos si no quiero ver y aprendí a escuchar sabiendo que no debo creer. Aprendí a morderme el labio para no gritar, a esconderme, a ahogarme, a hundirme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario